Las Cámaras de Comercio en la recuperación europea: internacionalización, innovación y emprendimiento

Yves Verhamme, presidente de la Cámara de Comercio de Bélgica y Luxemburgo en España, y Juan Rodríguez-Villa Matons, presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo.
Juan Rodríguez-Villa Matons, presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica Luxemburgo e Yves Verhamme, presidente de la Cámara de Comercio de Bélgica y Luxemburgo en España.

En un momento clave para la consolidación de las relaciones comerciales en el marco comunitario, hablamos con Yves Verhamme, presidente de la Cámara de Comercio de Bélgica y Luxemburgo en España  y Juan Rodríguez-Villa Matons, presidente de la Cámara Oficial de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo. Ambos analizan los retos  a enfrentar en los próximos meses.

Una muestra del empuje que reporta aunar fuerzas lo  ofrece el Benelux. Hoy, a mayor escala, la Unión Europea tiene ante sí un periodo lleno de retos que solo se podrán superar remando en una dirección común. Rodríguez-Villa Matons apunta que la Unión Económica Belgo-Luxemburguesa (UEBL), protagonista indirecto del Tratado de Roma, “es un ejemplo histórico de los beneficios de la consolidación económica”. Por su parte, Verhamme,“pro-europeo convencido”, defiende una mayor integración económica.  Ambos coinciden en la importancia de haber construido un patrimonio común  en el que el objetivo es alcanzar una sociedad igualitaria con independencia del origen de cada uno.

Internacionalización, innovación y emprendimiento

En un contexto mundial marcado por la guerra comercial entre China y Estados Unidos, Verhamme apela a los Europeos  a “caminar en el mismo sentido para que el crecimiento económico no esté reñido con el progreso social ni con la preservación del medio ambiente”. Rodríguez-Villa Matons asegura que “una UE sólida es la única manera de afrontar tales retos y asegura que el escepticismo es “negar una realidad manifiesta”.

Ante las incertidumbres del momento actual, el presidente de la Cámara de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo destaca las ventajas ofrecidas desde el ámbito público para el establecimiento de empresas y las ayudas al emprendimiento facilitadas por las Oficinas Comerciales de las embajadas. “Los consejos de orden práctico, y el apoyo empresarial, hay que buscarlos en el entorno de las cámaras de comercio bilaterales, cuya experiencia sobre el terreno puede allanar el camino para  internacionalización de la economía como herramienta para superar la crisis que acaba de comenzar”, apunta.

Asimismo, Rodríguez Villa-Matons destaca la importancia de España, en el contexto europeo por su privilegiada relación con los países de América Latina. Una posición estratégica sobre la que también pone el foco Verhamme, quien añade Oriente Medio a la ecuación e incide en la “mano de obra altamente cualificada de España, los altos índices de calidad de vida y en su extensa y moderna infraestructura de transporte, con la mayor red ferroviaria europea de alta velocidad”.

Poniendo la vista en lo que aporta Luxemburgo a esta relación bilateral, ambos destacan la estabilidad económica del país, su apoyo al emprendimiento – desde Luxinnovation,  House of EntrepreneurshipHouse of Startups y todas las instancias de la Cámara de Comercio de Luxemburgo  y la facilidad para la instalación de empresas en un territorio cuya pequeña extensión es solo una anécdota comparada con su capacidad y su ubicación estratégica en Europa. La conjunción de estos factores le ha permitido convertirse en un hub europeo del transporte de mercancías con la ciudad de Bettembourg como centro neurálgico de la red europea de autopistas ferroviarias de transporte multi/inter modal. 

Luxemburgo es también referente mundial en digitalización, sostenibilidad, innovación, emprendimiento y movilidad inteligente. Y es Verhamme destaca que, el pasado mes de marzo Luxemburgo se convirtió en el primer país del mundo en ofrecer transporte público gratuito como parte de una estrategia encaminada a reducir la contaminación atmosférica.

 Las cámaras ante el COVID-19

Pese a las restricciones en la movilidad y a una limitada actividad empresarial, en ambas cámaras han seguido trabajando intensamente para responder a sus socios en medio de una complejidad sin precedentes. Rodríguez-Villa Matons explica que han trasladado al formato webinar los eventos presenciales previstos, cuya acogida “ha sido un éxito”. El objetivo, “no dejar de informar, tanto de las medidas para combatir el COVID-19 como de las acciones de apoyo a empresas y autónomos que emanan de los respectivos gobiernos y siempre en coordinación con los organismos públicos locales”.

En este sentido, el presidente de la cámara española destaca la puesta en marcha en Luxemburgo de una nueva Comisión de Trabajo focalizada en la industria de servicios financieros denominada ‘Spanish Financial Forum in Luxemburg’ (SFF) cuyo “objetivo es crear una plataforma de networking necesaria para los profesionales que trabajan en el sector financiero en Luxemburgo y mantienen un vínculo con España. “La respuesta está siendo muy positiva”, afirma.

Del lado belgo-luxemburgués en España,  Verhamme detalla que, en los últimos meses, han seguido dando soporte a las empresas de los países que representan, “informándoles con datos oficiales sobre el estado de la situación económica y social durante la pandemia”. Por otro lado, a través de la Federación de Cámaras de Comercio de Bélgica y Luxemburgo en el exterior, han realizado una encuesta entre sus socios para valorar el impacto que la crisis sanitaria ha tenido en sus cuentas provisionales de resultados y poder definir mejor los servicios que requieren y requerirán en el futuro.

Al hablar del cierre del cierre de fronteras asociado al estado de alarma, Verhamme asegura que “ha impactado en el flujo de mercado entre España y Luxemburgo, aunque aún es pronto para hacer números”. Y desde luego, también ha afectado de manera directa al mercado laboral luxemburgués, que se extiende más allá de sus fronteras estrictamente nacionales (Francia, Alemania, Bélgica…).

Rodríguez-Villa Matons apunta a que la ausencia de movilidad ha llevado al borde del abismo a un importante número de sectores económicos: turismo, transporte de viajeros, HORECA, ocio y cultura… Para ellos, “las actuales ayudas públicas nacionales son insuficientes y muchos esperan la definición de las procedentes de la UE”.  En la otra cara de la moneda, destaca la crisis como aceleradora “del cambio obligado de los sistemas de trabajo, con un avance necesario hacia la implantación de una nueva metodología, encaminada a la racionalización, como parte del proceso, ya en marcha, de la digitalización de las empresas”.

 Los caminos de la recuperación

Ante el camino que se ha de recorrer en los próximos meses y años, Yves Verhamme señala algunos puntos que unen a España y Luxemburgo para encarar la etapa poscorinavirus:  “ambos países transmiten confianza por la fuerza y el dinamismo de sus economías y sus trabajadores son talentosos y están preparados “. Juan Rodríguez-Villa Matons confía en que el Gran Ducado será el estado miembro que, “con toda probabilidad”, antes recuperará la normalidad. “Su infraestructura económica y su estabilidad política, entre otros factores, le avalan para afrontar este periodo con éxito”. Coincide con Verhamme en lamentar el daño que acarrea en España la parálisis del turismo, pero lanza un mensaje de optimismo al recordar que “las salidas de las crisis son fuente de nuevas oportunidades, aunque aún sea pronto para concretarlas”. 

 Ambos señalan la relevancia del Fondo de Rescate Europeo en el apoyo financiero a las empresas y Verhamme se felicita porque las ayudas comunitarias premien la “alineación de los objetivos empresariales con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidad encaminados a lograr un progreso socioeconómico real y duradero”.