El compromiso de España con el arte es admirable y merece nuestro reconocimiento

Por Danielle Igniti

Residencia de la embajadora de Luxemburgo en España, Michèle Pranchère- Tomassini.

ARCOmadrid era una de las únicas ferias de arte que aún no había visitado, así que me uní de inmediato cuando vi la oferta de viaje de los “Amigos de los Museos Luxemburgo” que incluía la visita de ARCO2020, así como los principales museos de la ciudad, el Museo del Prado, el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen.  El viaje también incluyó una visita a dos colecciones privadas muy prestigiosas e interesantes no accesibles al público, así como una velada en la residencia de la Embajada de Luxemburgo en España con la embajadora, Michèle  Pranchère-Tomassini, perspectivas que hicieron que este viaje fuese absolutamente imprescindible.

Hacía buen tiempo y el Covid19 estaba en sus primeros días, estaba despreocupada y sobre todo muy ansiosa por descubrir Madrid y sus riquezas culturales, esas pinturas míticas de Velázquez, Goya, El Greco, Tiziano, Rubens y también Picasso y sus contemporáneos. Tenía curiosidad por descubrir ARCOmadrid del que había oído muy buenas críticas. No me decepcionó.

Instalación artística en ARCOmadrid 2020.

Del Museo del Prado a ARCO

Comenzamos con una visita al Museo Nacional del Prado con un guía excepcional, Mauricio Macarron, autor de varias publicaciones sobre los grandes pintores españoles. Fue capaz de guiarnos a través de este enorme edificio lleno de obras maestras sin que nos sintiéramos como una manada de turistas ignorados. Había preparado la visita con cuidado e hizo desfilar ante nosotros la pasión de aquellos reyes de España por el arte pictórico y sus sentidos agudos hasta llegar a constituir tan prestigiosa colección. También descubrimos la configuración de este museo, en la que el pasado ocupa un lugar destacado pero que está construido con una vocación orientada hacia el futuro.

Por mi parte, me quedo con el retrato de Velázquez de Felipe IV, sorprendente en su sencillez y humanidad, con la pintura Un perro de Francisco Goya, una obra agonizante y absolutamente contemporánea y confirmo que es extraordinario encontrarse en vivo frente a las Meninas y el Jardín de las Delicias de El Bosco.  Estoy convencida de que un amante del arte que no ha visto el Museo del Prado no es un amante del arte.

Después de esta visita tan enriquecedora, nos permitimos una pausa para almorzar en el Café Murillo, un lugar típico y encantador que sirve los deliciosos platos que forman parte del arte de vivir madrileño.

Y empezó ARCO, una feria de arte como ninguna otra. ARCO se configura siguiendo un tema – Just a Matter of Time – y una rigurosa selección en dos secciones “Dialogues” y “Opening”. El hecho de concebir la feria como una exposición le da un aspecto más cuidado, no desordenado, más meditado y realza las obras y sus significados.  Descubrí galerías de arte contemporáneo de América Latina, obras muy interesantes de artistas cubanos y muchas jóvenes galerías internacionales. Me alegró conocer a la galerista de Lieja Nadja Vilenne, quien me ha anunciado con orgullo que la artista belga Jacqueline Mesmaeker forma parte de los trece artistas de los que el Museo Reina Sofía ha adquirido una obra en esta edición, ARCO2020.

Este fructífero primer día en Madrid fue coronado por una recepción en la Embajada de Luxemburgo en España donde su titular, Michèle Prachère-Tomassini, nos recibió con su sabida amabilidad y franqueza. Para mí, privilegiada, fue una velada en familia. 

Light Corridor (Pasillo de luz, 2016) de Carsten Höller. Colección Inelcom.

De las colecciones privadas al Museo Reina Sofía

El segundo día lo dedicamos a visitar dos fantásticas colecciones privadas.  Javier Quilis, CEO de INELCOM, empresa tecnológica fundada en 1980, nos guió a través de su museo privado en el sótano de la sede de la empresa con 72 artistas y 213 obras.   La colección no es una muestra improvisada o una colección de los mejores artistas actuales, sino un proyecto basado en obras de arte contemporáneo en relación con la investigación tecnológica de la firma. INELCOM, proveedor de varios artistas, tuvo la idea de trabajar con ellos, ofrecerles residencias y poder desarrollarse en INELCOM con sus know-how obras articuladas en torno al tema de la comunicación y la no comunicación. Recientemente la colección se ha completado en torno al tema ‘energía y memoria’.  Sentí el entusiasmo de Quilis, padre e hijo, por los artistas y entendí que el objetivo de involucrar a toda la empresa con sus colaboradores en este proyecto se ha alcanzado con éxito. Confirmo que esta es la colección privada más admirable que he visto. 

En la Fundación Banco Santander admiramos la excelente colección de Erling Kagge, un coleccionista muy discreto y poco conocido. Retengo en mi memoria el trabajo de uno de mis artistas favoritos Laurence Weiner, Stars Don’t Stand de 1990, y a Noisette d’Urs Fischer por su deliciosa burla.

La tercera jornada estuvo dedicada al Museo Thyssen y al Museo Reina Sofía. Siempre guiados por Mauricio Macarron, quien, con su estilo inimitable y su talento como narrador, nos mantuvo en alerta en nuestro trayecto por estos dos edificios excepcionales con obras de arte conocidas y admiradas por todo el mundo. El punto culminante de esta visita fue, por supuesto, el Guernica de Pablo Picasso en el Reina Sofía, que hemos visto mil veces, pero que, frente a él, te hace darte cuenta de lo que es una obra de arte y de la emoción que puede desprender y generar. 

El Guernica es más que un cuadro, es un símbolo político, un emblema universal para cualquier período de violencia y de vulnerabilidad de civiles. El museo se encarga de explicar detalladamente la historia de esta obra emblemática y documenta su génesis, su periplo antes de llegar a España, así como las controversias y debates artísticos en torno a la obra. El Museo Reina Sofía abarca el periodo de 1900 a 1990 en su colección permanente y organiza numerosas exposiciones temporales.

España invierte mucho en sus museos con instituciones y fundaciones nacionales apoyadas por el Estado. El compromiso es admirable y el esfuerzo merece nuestro reconocimiento.

Esto ha sido un esbozo de mis tres días en Madrid. No vi mucho de la ciudad, porque el programa era denso y la consigna era: ¡visitad museos! Volveré, seguro, a tomar una copa en la Plaza Mayor, pasear por el Retiro y probar el cocido.

Aprovecho la ocasión para agradecer a los Amigos de los Museos de Luxemburgo la excelente organización del viaje.

DANIELLE IGNITI es  miembro del Consejo de Administración del MUDAM Luxembourg y del FRAC Lorraine en Metz, secretaria del Comité Directivo del Fondo Nacional de Cultura de Luxemburgo, curadora independiente y hasta 2018  ocupó la dirección de los centros de arte y cultura de la ciudad de Dudelange.