Entrevista a Luis Rey Goñi, Cónsul Honorario de Luxemburgo en Sevilla y miembro del Foro Económico Hispano Luxemburgués

“La contribución de Luxemburgo a la Unión Europea es muy superior a la exigida por su geografía y su demografía”

Luis Rey Goñi

Fascinado por la belleza natural de Luxemburgo y por el carácter acogedor de sus gentes, Luis Rey Goñi, Cónsul Honorario del Gran Ducado en Sevilla, destaca del país centroeuropeo el enorme peso – muy superior a su relevancia geográfica y demográfica- que ha tenido en la construcción de la UE. Un europeísmo que Rey Goñi apunta como elemento común entre Luxemburgo y España.

Asimismo, el Cónsul Honorario, con una destacada trayectoria profesional en el ámbito de la docencia, pone el acento en la capacidad del pueblo luxemburgués para innovar y “reinventar sus prioridades estratégicas”, resultando “modélicos en ello”. Sin duda, excelentes palabras las que Rey Goñi dedica a un país cuyos intereses defiende en la capital andaluza para “contribuir a tejer una relación más fluida entre ambos territorios”.

¿Qué elementos comunes considera que contribuyen a que España y Luxemburgo estrechen sus vínculos?

Tenemos varios intereses muy importantes en común. La propia Unión Europea, por supuesto, fundamental para todos. Necesitamos un mundo más unido y colaborador, no más dividido y confrontado, y en eso Luxemburgo y España compartimos planteamientos. La historia de España muestra cómo fuimos un país integrador, que consideraba a todos los habitantes de sus territorios súbditos de pleno derecho y que podían apelar al Rey – al contrario que en otros imperios-. Luxemburgo ha acogido a numerosos extranjeros, singularmente portugueses, y S. A. R. la Gran Duquesa tiene orígenes españoles.

Compartimos historia, intereses en el ámbito del espacio, la logística, la innovación, las energías renovables y el mundo digital; y somos también ejemplo de país multilingüe.

¿Cómo se pueden potenciar estos nexos?

El Embajador Biever está llevando a cabo una ronda de visitas por diferentes lugares de España y tomando contacto con algunas de las personas e instituciones claves en dichos ámbitos, tarea importante para potenciar aún más los vínculos. La pandemia ha frenado muchas cosas y es el momento de impulsar de nuevo estas relaciones bilaterales en los terrenos de interés común. Necesitamos facilitar los contactos directos de interlocutores y empresas que pueden generar sinergias; y estoy seguro del interés de ambas partes.

¿Cree que se corresponde la imagen de Luxemburgo en España con la realidad?

Creo que hay mucho que profundizar en relaciones bilaterales y conocimiento mutuo, en colaboración y en explotación de los vínculos históricos. Estos momentos de crisis mundiales y económicas no son fáciles, pero precisamente por ello debemos intensificar los esfuerzos y aguzar la imaginación a fin de crear nuevos y más intensos vínculos.

¿Qué ventaja competitiva ofrece Luxemburgo a las empresas españolas y andaluzas? ¿y a la inversa?

Luxemburgo ofrece un ambiente de innovación y de profundísima internacionalidad, con una apuesta nacional por industrias muy punteras y la capacidad de ofrecer colaboraciones de muy alto valor añadido.

Andalucía, por su parte, un mercado muy grande geográfica y humanamente, unas condiciones laborales y de vida envidiables para realizar inversiones o tener subsedes y una serie de sectores, como el aeroespacial y el de energías renovables, que no son segundos a ninguno en el mundo.

Y ambos, Luxemburgo y Andalucía, una belleza natural fascinante dentro de la diversidad. Podemos hacer todo lo que queramos juntos…