ESPAÑOLES EN LUXEMBURGO
Gustavo Gimeno, director musical de la Orchestre Philharmonique du Luxembourg:
“Luxemburgo es un país de oportunidades”

Gustavo Gimeno. Foto de Marco Borggreve
Gustavo Gimeno. Foto de Marco Borggreve

Desde 2015, Gustavo Gimeno es el director musical de la Orchestre Philharmonique du Luxembourg. Después de la reciente grabación de su trabajo “Rossini – Petite Messe Solennelle” y tras el concierto al aire libre del festival “Kinnekswiss Loves”, celebrado en la Ciudad de Luxemburgo, ultima los detalles de la gira que les llevará a América Latina durante septiembre. Actuarán ante el público de Sao Paulo, Buenos Aires o Montevideo. A partir de la temporada 2020/2021, Gustavo Gimeno también dirigirá a la Orquesta Sinfónica de Toronto.

Nacido en Valencia en 1976, estudió percusión, primero en su ciudad y después en Ámsterdam. Tras colaborar con distintas orquestas y grupos de cámara tocando música contemporánea, en 2001 obtiene el puesto de percusionista titular de la Orquesta Real del Concertgebouw. En 2012, cuando aún forma parte de la orquesta, empieza a trabajar como asistente de Mariss Jansons y más tarde con Bernard Haitink y Claudio Abbado. Luxemburgo le ofrece la oportunidad de dirigir su orquesta nacional reforzando así su proyección internacional. Gustavo Gimeno es además uno de los directores invitados más solicitados del mundo. De manera reciente ha dirigido la National Symphony Orchestra de Washington, la Cincinnati Symphony Orchestra, la City of Birmingham Symphony Orchestra o la Netherlands  Radio Philharmonic Orchestra.

Antes de conocer Luxemburgo, el músico lo asociaba con la prosperidad centroeuropea, “pero también con sus participaciones en el festival de Eurovisión”. Al entrar en contacto con el país descubrió que sus habitantes eran gente amable y educada, ¡y que hablaban varios idiomas! La multiculturalidad -“no era consciente la cantidad españoles, portugueses e italianos que viven aquí”- y unos entornos naturales “mucho más hermosos y variados de lo que pensaba inicialmente”, forman parte de las sorpresas agradables con las que se topó Gimeno.

Buen conocedor del centro de Luxemburgo, también ha visitado otros lugares como Echternach o Ettelbrück, en el norte del país, donde viajó con la orquesta. Considera que Luxemburgo es “un país de oportunidades” en el que la propia Filarmónica, tanto por el edificio que la alberga como por su variado programa es, junto a la naturaleza y el carácter de los ciudadanos, uno de los principales atractivos de Luxemburgo.

Su vida es un permanente viaje por numerosos países y sus hábitos “una mezcla de muchas culturas”. Pese a todo, en su tiempo libre Gustavo Gimeno tiene tiempo de disfrutar de algunos ‘imprescindibles’ luxemburgueses como los restaurantes Mirabelle, Tempo o Celadon (especializado en cocina tailandesa); “el pequeño bar Interview es un lugar muy interesante y el parque Kinnekswiss, en el centro, un espacio muy agradable”. Gimeno insiste en la importancia de la Filarmónica “como punto de encuentro cultural”.