El MUDAM expone Flugplatz Welt / World Airport del artista suizo Thomas Hirschhorn. Una oportuna reflexión sobre las consecuencias de un mundo globalizado

Instalación de Flugplatz Welt / World Airport.
Instalación de Flugplatz Welt / World Airport.

El Museo de Arte Contemporáneo de Lxemburgo (MUDAM) – dirigido desde 2018 por Suzanne Cotter, antes directora del Museo de Arte Contemporáneo de Serralves-, alberga la colección de arte más importante del país en su especialidad. Un hecho que lo convierte en un espacio de reconocido prestigio en al panorama artístico internacional. Su colección permanente está compuesta por más 700 obras, en todos lo medios, y su origen se remonta a las primeras adquisiciones para el museo en la década de 1990, la creación del Museo de Arte Moderno de la Fundación Grand-Duc Jean en 1998 y la apertura del Museo en 2006. Mientras que la década de los 60 sirve como referente histórico del arte contemporáneo, la mayoría de las obras de la colección datan de 1989 a la actualidad.

A este grupo pertenece Flugplatz Welt / World Airport del artista suizo Thomas Hirschhorn (n. 1957, Berna) cuyos trabajos pueden describirse como collages tridimensionales: conjuntos enormes, dispares y complejos. Esta vasta instalación, que puede visitarse hasta el próximo 7 de marzo (también de manera virtual), comprende una amplia gama de objetos que en conjunto se asemejan a un aeropuerto. Los elementos que la componen se han fabricado con materiales económicos, una de las características definitorias del trabajo de Hirschhorn. Para el artista suizo, el uso de materiales fácilmente disponibles, efímeros y familiares, como cartón, papel de aluminio y cinta, en contraposición a los materiales de bellas artes tradicionales, es una herramienta que le permite crear lo que el propio Hirschhorn describe como la naturaleza “precaria” de estas obras monumentales.

En Flugplatz Welt / World Airport, creada en 1999 para la Bienal de Venecia se pone el acento en los efectos colaterales de la globalización, como el mircoaislamiento, el autoaislamiento o las divisiones locales. Una obra que no toma partido pero moviliza el pensamiento de quien la contempla. Sin duda, su exposición en 2021 es una enorme acierto de programación ya que hoy el mundo siente con especial virulencia los efectos directos e indirectos de su naturaleza cada vez más global, mientras que la inmensa mayoría de los sus actores se enfrentan a un aislamiento nunca antes imaginado.