Funck-Bricher, 250 años de historia: de cerveza real a referente bio

Funck-Bricher

En 1761 abrió sus puertas en la ciudad luxemburguesa de Grund la cervecera Funck-Bricher, que en poco tiempo se consolidaría como un actor determinante del sector en el Gran Ducado y con gran influencia en lo que hoy se conoce como Gran Región. Dotada de un saber hacer innegable, Funk-Bricher, considerada hasta bien entrado el siglo XX como la cervecera más moderna del país, recogió numerosas medallas de oro en concursos internacionales y llegó a convertirse en “Proveedor de la Corte” 1916. Desafortunadamente, distintas circunstancias obligaron a parar la producción en 1975.

En 2018, más de 250 años después de su creación Funck-Bricher renació de sus cenizas y lo hizo totalmente renovada para comercializar una cerveza elaborada a partir de maltas y lúpulos totalmente orgánicos y un agua de pureza excepcional. Se trata, además, de una cerveza baja en gluten y vegana, que produce incluso el pegamento para la etiqueta de su botella con almidón. En estos años, la marca ha alcanzado un gran prestigio y aceptación en el segmento bio.

INGREDIENTES ORGÁNICOS

El agua con la que se elabora esta cerveza es de gran pureza. Extraída a una profundidad de 320 metros procede de un manantial que data de la Edad del Hielo y ofrece garantía de estar libre de cualquier rastro del hombre.

Los lúpulos usados, totalmente bio, son de las variedades Centennial y Saaz, y destacan por su potencia aromática, aportando a la cerveza unas notas florales delicadas y un ligero amargor.

La malta, certificada como orgánica, aporta ciertos aromas de caramelo, miel o pan y enriquece el color de la cerveza.

La levadura, de fermentación inferior, contribuye a que la cerveza rubia orgánica Funck-Bricher tenga un cuerpo redondo una textura sedosa y una apariencia cristalina.

Por el momento, siguiendo fiel a la apuesta de la marca por la Gran Región y solo tres años después de su relanzamiento, la Funck-Bricher ya se distribuye en Bélgica y Francia. Seguiremos de cerca el avance y estaremos pendientes a su futura llegada a España, donde el mercado de la cerveza bio se encuentra en pleno desarrollo.