“Luxemburgo es para Andorra una nación de especial interés para el intercambio mutuo”

Entrevista a Gilles Serra, Cónsul Honorario de Luxemburgo en el Principado de Andorra

Gilles Serra, Cónsul Honorario de Luxemburgo en el Principado de Andorra.
Gilles Serra, Cónsul Honorario de Luxemburgo en el Principado de Andorra.

Con una dilatada trayectoria profesional en el sector de la banca privada, Gilles Serra, Cónsul Honorario de Luxemburgo en el Principado de Andorra y miembro del Foro Económico Hispano-Luxemburgués, destaca del Gran Ducado el carácter “cumplidor” de sus habitantes, su gran desarrollo tecnológico, su fiabilidad como país y, un paso por delante de lo anterior, su capacidad para atraer y retener talento procedente de otros países; hecho que le confiere un carácter multilingüe que comparte con Andorra. “Habiendo sido parte de varios imperios y estando involucrados en diferentes conflictos bélicos a lo largo de su historia, los luxemburgueses saben que la soberanía y el bienestar que gozan hay que merecerlos”, apunta el cónsul.

¿Cree que se corresponde la imagen de Luxemburgo en España y en Andorra con la realidad?
Visto desde Andorra, Luxemburgo tiene una imagen de excelencia tecnológica, y de país discreto. Como Andorra, tiene vecinos muy grandes y las relaciones transfronterizas necesitan sutileza.

En este sentido, la visita oficial del Cap de Govern, Xavier Espot, a Luxemburgo en marzo de este año fue fructífera y de gran relevancia. En ella, Espot tuvo la ocasión de reunirse al más alto nivel con el primer ministro, Xavier Bettel, y con el príncipe heredero Guillermo de Luxemburgo.

¿Existen diferencias significativas entre Andorra y España en lo que respecta a sus vínculos con el Gran Ducado?
Andorra tiene solo dos vecinos con los que comparte fronteras, que además son las sedes de nuestros dos copríncipes. Por lo tanto, España y Francia están omnipresentes en la vida de los andorranos. Compartimos idiomas, hay muchos matrimonios mixtos, más de un tercio de la población andorrana tiene pasaporte de estos dos países, compartimos sistemas escolares, y muchas cosas más.

Pero Andorra tiene también un gran interés en extender sus relaciones con otros países. En el caso de Luxemburgo, sus características semejantes a las nuestras lo convierten en una nación de especial interés para el intercambio mutuo.

¿Qué elementos comunes considera que contribuyen a que Andorra y Luxemburgo estrechen sus vínculos?
Como ya he comentado, ambos son países pequeños con vecinos muy grandes. Los dos son multilingües y cuentan con un destacado volumen de población inmigrante, así como de trabajadores transfronterizos. Además, los dos países han tenido que deshacerse de la imagen de paraíso fiscal.

Pero quiero destacar que en el ámbito de las diferencias también surge el entendimiento, gracias a la complementariedad de varias de ellas: Andorra tiene fronteras de las más antiguas del mundo (1278), mientras que Luxemburgo ha estado en el corazón convulso de Europa; el Gran Ducado es un centro de excelencia tecnológica y el Principado es todo un caso de éxito como modelo turístico – por cada residente andorrano, cada año entran cien turistas-.

¿Cómo se pueden potenciar estos nexos y crear otros nuevos?
Por una parte, Luxemburgo tiene que seguir desarrollando su oferta tecnológica en Andorra. Los clientes son esencialmente bancos y sociedades de gestión pero cada día hay más empresarios que vienen a vivir y trabajar en Andorra y necesitan este tipo de servicios. Por otra parte, Andorra tiene que seguir potenciando su oferta turística en Luxemburgo: ahora que tenemos el aeropuerto Andorra-La Seu operativo, Luxemburgo podría ser un hub para los clientes de Europa Central.

En 2021, Andorra acogió la XXVII Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno. ¿Cuál fue el papel de Luxemburgo en esta cita?
Luxemburgo fue invitado como observador asociado de la Cumbre Iberoamericana en 2021. Y aunque debido a las restricciones derivadas de la COVID-19, la cumbre que se desarrollaba en Andorra, fue solo en parte presencial, Luxemburgo tuvo la oportunidad de expresar su interés por los acontecimientos en los países de habla hispana y portuguesa y la intervención del ministro Jean Asselborn, en castellano, fue muy apreciada, en particular por los andorranos.

En la actualidad Andorra se encuentra inmerso en la definición de un nuevo marco tributario que, según portavoces de su Gobierno, “permita reforzar el estado de bienestar manteniendo la sostenibilidad de las instituciones y la capacidad inversora de la Administración”. ¿Puede ser Luxemburgo un ejemplo en el que se inspire el Principado?
Luxemburgo es uno de los once países con una nota AAA de las agencias de rating. Por lo tanto, su valor como modelo es seguro y, aunque Andorra, por su idiosincrasia, no puede replicar el modelo luxemburgués si tiene en él una importante inspiración.