ESPAÑOLES EN LUXEMBURGO
María Catalán, CEO de PlaninLux:
“La eficiencia del sector público y la excelente calidad de vida son los principales valores de Luxemburgo”

María Catalán, CEO de PlaninLux

Vinculada a Luxemburgo desde el año 2012, María Catalán llegó al Gran Ducado gracias a un traslado temporal desde Bruselas por cuestiones profesionales. Al cabo de un año, regresó a la capital belga para ocupar el cargo de secretaria General de la Cámara de Comercio de España en Bélgica y Luxemburgo; un puesto que le permitió mantener el vínculo constante el país.

A finales de 2020, María decidió trasladar su residencia definitiva a Luxemburgo – al barrio de Bonnevoie en la capital-, donde ha fundado la consultora PlaninLux, focalizada en integrar soluciones sostenibles en el ADN y en la estrategia corporativa de las empresas. Para ello ofrecen planes personalizados en tres áreas: consultoría y certificaciones, comunicación responsable y oportunidades de financiación para la transformación sostenible de las empresas. Además, mantiene su vinculación con la delegación luxemburguesa de la Cámara Oficial de Comercio de España.

¿Qué imagen de Luxemburgo tenía antes de su llegada al país? 

Cuando vivía en España, asociaba Luxemburgo con la imagen que en ocasiones proyecta su sector financiero en el exterior y su rol como país fundador de la Unión Europea. También, lo percibía como un país bastante cerrado y nunca hubiese imaginado que iba a terminar viviendo aquí. Luxemburgo es bastante desconocido para los españoles y hasta que no lo conoces, no puedes hacerte una idea de las oportunidades que ofrece tanto a nivel de desarrollo profesional como de calidad de vida.

¿Se corresponde su imagen previa con la realidad? 

Para nada. En primer lugar, aunque el motor de la economía luxemburguesa sigue siendo su sector financiero, el país está apostando fuerte por desarrollar su sector tecnológico y posicionarse, por ejemplo, como un hub para las startups; al tiempo que ofrece oportunidades de desarrollo profesional en muchos otros sectores de la economía.

En segundo lugar, Luxemburgo es un país multicultural, donde convive gente de todas las partes del mundo. Casi la mitad de la población es extranjera, lo que hace que, por lo menos en mi caso, no me haya costado adaptarme y conocer a gente. Nada que ver con esa imagen de país “cerrado” que tenía desde España. En último lugar, destacaría sus paisajes naturales: a muy pocos minutos de la capital, puedes disfrutar de lugares maravillosos y perderte en la naturaleza.

¿Qué es lo que más le ha sorprendido y cuáles son, a su juicio, los principales atractivos del país? 

La eficiencia de su sector público e instituciones, lo que tiene una incidencia muy positiva en nuestra vida diaria. Por ejemplo, el año pasado el gobierno luxemburgués fue el primero en el mundo en instaurar el transporte público gratuito para todos los ciudadanos. También, durante la crisis de la COVID-19, han tomado medidas muy eficientes para el control de la pandemia, como por ejemplo la campaña Large Scale Testing desde los primeros meses, o suministrar gratuitamente mascarillas a la población, etc.

El principal atractivo del país es la calidad de vida que ofrece a sus habitantes. Luxemburgo ofrece unas condiciones laborales muy buenas y una oportunidad de desarrollo profesional interesante. Si a esto le sumas el apoyo fiscal a las familias, su seguridad y otros factores que influyen en el día a día, diría que puedes alcanzar una calidad de vida difícilmente superable en otros países.

¿Qué idioma utiliza para comunicarse? ¿Qué costumbres españolas ha “importado” y han tenido más éxito en su círculo laboral y de amistades? 

En el trabajo utilizo el francés, inglés y español. Por otro lado, mi chico es italiano y mi entorno más cercano de amistades son principalmente italianos, españoles y portugueses. Entre nosotros solemos utilizar el español y el italiano para comunicarnos. Como comentaba antes, Luxemburgo es multicultural y el uso de varios idiomas forma parte de la rutina diaria.

En lo que se refiere a las costumbres importadas… cursé estudios de guitarra clásica cuando era pequeña, así que siempre que tengo la ocasión, cojo la guitarra en almuerzos, cenas y cumpleaños para animar la celebración con un poco de música.

Recomiéndenos, por favor, sus imprescindibles en Luxemburgo.

Como celebración, destacaría la Schueberfouer, una feria que se organiza a finales de agosto y principios de septiembre en el centro de la capital. Tiene más de 650 años de historia y consigue que durante dos semanas la ciudad se convierta en un espacio de ocio para todos sus residentes.

Respecto a mi lugar favorito, me quedo con el Grund. Me encanta que la capital pueda albergar una zona tan bonita y que esté al alcance de todos los residentes en unos pocos minutos. Y, como espacio cultural, para todos los españoles que residan en Luxemburgo, les recomiendo conocer la actividad del Circulo Cultural Antonio Machado, una asociación que promueve la cultura española en el Gran Ducado y de cuya Junta Directiva soy miembro. Es la mejor forma para mantener el vinculo con la cultura de nuestro país.

¿Cómo está siendo en estos meses su relación con familia y socios de trabajo en España y otros lugares del mundo?

He limitado mucho los viajes, y de momento sigo teletrabajando. Las nuevas tecnologías nos han permitido seguir en contacto con nuestros familiares y contactos profesionales. En cualquier caso, el contacto presencial es fundamental, por lo que espero poder retomar con normalidad mis viajes a España y a otros países lo antes posible.

Una vez que se de por controlada la emergencia sanitaria mundial, será el momento de afrontar un reto económico de gran envergadura. ¿Cree que la solidez económica de Luxemburgo, será una ventaja para afrontar la situación?

La situación va a ser complicada para todos los países y el reto que tenemos por delante es importante. Luxemburgo siempre se ha caracterizado por su resiliencia, por lo que pienso que parte con un poco de ventaja respecto a otros países de la UE para afrontar la recuperación poscovid.

Desde mi punto de vista, la recuperación tiene que afrontarse como una oportunidad para mejorar las debilidades que se han manifestado durante la pandemia y considerar más seriamente aquellos problemas con incidencia en el medio y largo plazo, como el cambio climático.