La revitalización de los oficios tradicionales en Luxemburgo. El sector crea uno de cada cinco puestos de trabajo

Artesanado

A cierre de 2018, la Chambre des Métiers de Luxemburgo, presentaba un exhaustivo informe que ponía de manifiesto el enorme crecimiento constatado por la industria artesanal del país. Según dicho estudio, el Gran Ducado cuenta, a día de hoy, con cerca de 7.500 pequeñas y medianas empresas cuya actividad se centra en lo que habitualmente conocemos como oficios (el sector alimentario, el sector de la moda, la salud, la higiene, el sector mecánico, el sector de la construcción, la comunicación, servicios multimedia, la creación artística, etc.)

Esta cifra supone un 80 por ciento más que a principios de siglo, y el sector profesional es ya el mayor empleador del país, con más de 91.500 puestos de trabajo, asumiendo el veintitrés por ciento del total del empleo en Luxemburgo, dos veces más que el sector financiero, y el veintiuno por ciento de las empresas registradas.

Para alcanzar esta buena salud, la industria artesanal o de los oficios se ha beneficiado de varios factores coyunturales como son el aumento gradual de la población y, por lo tanto, del número de clientes potenciales; la demanda creciente de otros sectores, como el sector financiero y la industria; y finalmente, el mantenimiento de un alto nivel de inversión pública. Desde la Chambre des Métiers, defienden que “este boom refleja el dinamismo del conjunto de la economía luxemburguesa”.

Para garantizar un estándar máximo de calidad en el servicio al cliente, imprescindible para mantener la trayectoria ascendente del sector, ha sido clave “apostar por un modelo formación profesional ágil, realista y dual”. La reforma de los itinerarios y programas, abordada en 2008, está dando resultados y, en la actualidad, el 92 por ciento de los graduados en formación profesional encuentra empleo en los seis meses posteriores a acabar su proceso formativo y el 68 por ciento lo hace en su empresa de capacitación.