Quetschentaart: aprende a elaborar una de las recetas más clásicas y sabrosas de la repostería luxemburguesa

Quetschentaart
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Con la llegada del otoño, los luxemburgueses se reencuentran con una de sus recetas dulces más clásicas y sencillas. La tarta de ciruela Quetschentaart ya ha llegado a todas las pastelerías del país. Esta referencia de la repostería luxemburguesa se elabora con ‘quetschen’, que no es exactamente una ciruela como las habituales de las fruterías españolas, sino de forma ligeramente alargada, de color púrpura intenso y con un hueso también largo y delgado. Aún así, la tarta queda igualmente sabrosa si la cocinamos empleando otras clases de ciruelas oscuras. Por lo general, se toma con el café de la tarde y se sirve con crema batida.

Ketty Thull, uno de los grandes nombres de la cocina luxemburguesa, incluyó una receta de Quetschentaart en sus libros de cocina, publicados en las décadas de 1930 y 1940, pero aún de máxima vigencia. Las obras de Thull, que incluían platos de carne y verduras, así como pasteles y postres, se consideran una guía de la cocina tradicional luxemburguesa, por lo que su versión de la tarta de ciruelas es una de las más populares.

Ingredientes:

  • 250 gr. de harina de trigo.
  • 1 pizca de sal.
  • 80 gr. de mantequilla sin sal fría.
  • 1 huevo (40 gr.)
  • 35 gr. de azúcar.
  • 4 cucharadas de agua fría.

Para la base de las ciruelas:

  • 2 cucharadas de harina.
  • 2 cucharadas de almendras trituradas.
  • 2 cucharadas de azúcar.
  • 2 cucharaditas de maicena.
  • 1 cucharada de canela en polvo.
  • 500 gr. de ciruelas (peso de las ciruelas una vez cortadas).
  • 2 cucharadas de azúcar glass.

Preparación

Para la base. En un bol añadir la harina y la sal. Sumar la mantequilla en cubitos, el huevo, el azúcar y amasar. Añadir al comienzo de este proceso 2-3 cucharadas de agua fría. Hay que lograr que la masa forme una bola no excesivamente blanda. Guardar en papel film y refrigerar durante 30 minutos.

Transcurridos los 30 minutos, precalentar el horno a 200 grados.

Extender la masa sobre papel film y preparar el molde que utilizaremos con mantequilla y harina. Añadir la masa extendida sin dejar ni un resquicio libre. Si se rompiera, añadir más masa. Incorporar la mezcla de secos que servirá de alfombra para absorber el líquido de la fruta. Reservar en el frigorífico.

Lavar y secar bien las ciruelas. Cortar a la mitad en primer lugar y después en 5-6 láminas longitudinales. Disponerla en el molde como más nos guste. Espolvorear azúcar glass. Si sobra algo de masa, se pueden elaborar unas formas ornamentales para decorar la tarta.

Hornear durante 40-50 minutos.

Dejar enfriar y desmoldar con cuidado.