Raúl Cantizano: “Lo flamenco nunca ha sido puro, es un arte que viene del mestizaje. Está vivo y despierto”

Raul Cantizano
Momento de una actuación de Raúl Cantizano.

Raúl Cantizano se define como músico, guitarrista flamenco, artista e improvisador, un póker multifacético de mucho skilates. El sevillano ha participado en el festival “Atreverse Flamenco-Remix”, organizado por el Círculo Cultural Antonio Machado de Luxemburgo dentro de los actos de Esch-sur-Alzette como Capital Europea de la Cultura 2022. Cantizano presentó “Zona Acordonada”, un concierto audiovisual de guitarra flamenca preparada. “Se trata de una propuesta experimental en torno a la guitarra flamenca que reflexiona sobre los propios límites de la guitarra, el flamenco y nuestra sociedad en estos extraños tiempos que nos toca vivir de pandemia, guerras, y contradicciones”, explica el artista al FEHL.

La puesta en escena de “Zona Acordonada” incluye cámaras y proyecciones, con la realización y remezcla en directo de Los Voluble. “Juntos viajamos por piezas de guitarra que unen lo flamenco y la electrónica o viajamos a otros mundos sonoros, incorporando objetos y aparatos que amplían y modifican la manera de tocarla”. Esa misma noche, Raúl Cantizano puso en escena un programa triple donde “pudimos tocar junto a Rocío Márquez en una propuesta común con Manuel León: “La costilla de Rocío”, también muy peculiar y experimental”. Cerraron la noche Los Voluble con “Flamenco is not a crime”. 

El festival goza de buena salud y es el vivo ejemplo de la afición de los luxemburgueses por el flamenco. “Fue un programa muy valiente por parte del festival, que se muestra sensible a este tipo de propuestas. La organización es consciente de que hay cosas que remover y que hacer pensar… El flamenco también es un espacio para la creación y la reflexión. Tanto en Luxemburgo como en cualquier país donde la cultura tenga importancia debe haber espacio para abarcar un amplio espectro de cualquier expresión artística”, afirma Cantizano. 

El guitarrista opina que la afición de Luxemburgo por este arte, al menos en sus orígenes, debió de tener alguna conexión con los emigrantes españoles de generaciones anteriores. “Afortunadamente, el flamenco -como el jazz- ya no entiende de fronteras. Hoy la gente lo descubre de muchas otras maneras. En este sentido, la afición va evolucionando también: alguien joven llegará por vías diferentes respecto a sus padres a lo que ellos descubrieron sin hacer peligrar ni poner en duda ese legado de nuestro pasado”.

El propio Cantizano es una muestra de esa mezcla de tradición que no rechaza nuevas tendencias, sino que las adopta para enriquecerse. “En nuestra realidad, donde la información puede fluir rápidamente (aunque a veces se vea entorpecida por intereses concretos), el rango de influencias que recibimos es enorme y múltiple. No podemos cerrar los oídos ni los ojos al presente. Como resultado, lo que se hace hoy en flamenco no puede ser lo mismo que se hizo en otra época y esto no significa negarlo”.

“Lo curioso”, añade, “es que el flamenco es un arte relativamente joven; quiero decir, que como tal existe desde no hace más de 150 años y ha tenido múltiples influencias desde su origen. Así, podemos entender que el flamenco no tiene una evolución lineal, ya que siempre ha sido diverso, y si bien en este siglo XXI se hacen muchas cosas que llamamos modernas, ya era algo que sucedía a principios de siglo pasado con las vanguardias artísticas y los flamencos que se relacionaron con ellas, como por ejemplo Vicente Escudero con Man Ray o Jose de Val del Omar y la relación que existió entre lo flamenco y lo clásico con las guitarras de Miguel Borrull y Tárrega. Lo flamenco nunca ha sido puro, es un arte que viene del mestizaje, está vivo y despierto a lo que pasa a su alrededor para incorporarlo y además nunca va a morir precisamente por eso.

Por suerte (y aunque su proceso creativo no ha cesado en pandemia), a diferencia de los dos veranos anteriores, el de 2022 se presenta para Raúl Cantizano lleno de actividad. “Este año (como todos los pares desde 1980) se celebra en septiembre la Bienal de Flamenco en Sevilla. Es un festival que los artistas se toman muy en serio. Se trata de un importante impulso para la creación, y las compañías se ponen manos a la obra. Afortunadamente, este año participo con varios proyectos junto a compañeras y compañeros, y ya estamos inmersos en el proceso de montaje y ensayos. Estaré junto a Tomás de Perrate y Marco Serrato, con María Moreno, Segundo Falcón, Yinka Esi Graves, Marco y Chloe, Niño de Elche…Aparte de todo esto sigo con mi propuesta en solitario, ideando el próximo disco que grabaré este mismo verano. Muchos proyectos enriquecedores y mucho que trabajar y aprender”.